jueves, 22 de mayo de 2008

Počitelj (Bosnia-Herzegovina)

Inaugurando las entradas (me niego a usar la palabra post) sobre viajes, me gustaría escribir sobre una pequeña aldea que se encuentra a medio camino entre la costa dálmata en Croacia y Mostar, capital de la región herzegovina, y que me dejó impresionado.

¿Por qué pararse en esta pequeña aldea sin un interés aparente y perdida de la mano de dios?

Si alguna vez visitáis el sur de Croacia y tenéis entre vuestros planes hacer una escapada hasta Mostar, no dejéis de parar en Počitelj (se pronuncia, más o menos, poshiteli). El principal atractivo de esta pequeña aldea, de unos 500 habitantes aproximadamente, está en el contexto en el que se encuentra: la mayoría del occidente de la Herzegovina es de población croata y, por ende, de religión católica. Sin embargo, esta minúscula población a orillas del impresionante río Neretva es de población musulmana. Es como una pequeña isla musulmana en medio de un océano católico.

A pesar de su tamaño, este pueblecito engloba mucha historia:

La primera referencia que se tiene de la ciudad data de 1.444 y rápidamente cayó en manos del imperio otomano del que formó parte hasta finales del siglo XIX en el que fue recuperado por el imperio austro-húngaro. Sin embargo, su mayor esplendor estuvo durante la citada ocupación otomana en la que se construyeron los edificios más emblemáticos: los baños turcos, diversas mezquitas o la madrasa (escuela islámica). Este florecimiento, tanto cultural como poblacional, también fue debido a que los conflictos militares de la época se trasladaron a otras zonas.
Más tarde, con la expansión del imperio veneciano entre los siglos XVII y XIX, Počitelj volvió a recuperar su importancia bélica estratégica.

En 1878, con la entrada de Bosnia en el imperio austro-húngaro, Počitelj dejó de tener esa importancia estratégica y, por un lado, hizo que la población decayera rápidamente pero, a su vez, al no ser un enclave militar de relieve, los edificios y arquitectura original del lugar se conservaron.

Sin embargo, llegó la guerra de los Balcanes (1993-1996) y al ser un pueblo de mayoría musulmana rodeado de población católica, provocó que gran parte de su arquitectura fuese arrasada (al igual que gran parte de su población).

Gracias a la importancia de su arquitectura, una vez acabada la guerra, fue propuesta como uno de los 100 lugares con patrimonio cultural en peligro por World Monuments Watch y en el año 2000 entró en el programa de protección del gobierno bosnio para rehabilitar y proteger los edificios dañados durante la guerra y permitir la vuelta de refugiados a sus hogares.

En la visita que realicé en 2006, la mezquita estaba totalmente rehabilitada, así como la antigua madrasa y los baños turcos. Por otro lado, la antigua fortificación en la parte alta de la ciudad, permanecía en ruinas.

Počitelj














En el siguiente vídeo podéis observar una breve vista (tampoco hay mucho más que ver) de la ciudad y el entorno mientras se llama al rezo a la población:



A pesar de todo lo comentado anteriormente, la visita (o parada, más bien) no os entretendrá demasiado del camino a Mostar que debería ser el motivo principal del paso por este curioso lugar. De la visita obligada a Mostar ya habrá tiempo de escribir otro día...

Nota: El vídeo no es mío, que conste; lo pillé buscando por internet. Pero la foto sí la hizo un servidor.

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